
En un pueblo lejano, existía un joven, solitario, inteligente, desordenado... un día, encuentra una foto, una foto de alguien que no conoce, de alguien que comenzó a pensar y mirar todos los días. Estaba toda las tardes observando aquella foto, la foto de un hombre, mas o menos de su misma edad, pensó tanto en el joven de la foto, que se enamoro profundamente, sin siquiera saber su voz... luego de un tiempo por fin se digna a salir de hogar dejando la foto a un lado, lo mandaron a comprar pan, donde por primera ves en su vida, vio al joven del cual se enamoro. Lo vio a través de una ventana, trabajaba en una confitería, se puso tan nervioso que no se detuvo a verlo mas tiempo, solo se sorprendió, y acelero el paso. Desde ese día trataba de pasar siempre por frente a la confitería, nunca se armaba de valor como pararse enfrente a mirarlo por largo rato, ni mucho menos intentar establecer una conversación con el, solo pasaba rápidamente, mirando la y volteando la cabeza rápidamente, no mirándolo mas que menos de un segundo.
El día de su cumpleaños, llega el tío que el más quiere, y le trae un regalo.
-mira esto es para ti- dice el tío al joven
El, con una sonrisa recibe el regalo. Lo abre y se encuentra una gran sorpresa, estaba el joven que ama...
-¿lo conoces?- pregunta el niño al tío con cara de sorprendido
-pero obvio que lo conozco, ese eres tu, esto se llama espejo y ese es tu reflejo.
[ORI]
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